Destacada

“Nuevas reglas, nuevas vidas”


A lo largo de nuestras vidas hemos aprendido un conjunto de reglas de gran importancia para nuestra supervivencia, a través de ellas hemos aprendido a no cruzar la calle sin mirar a un lado y a otro, de cortar la carne con tenedor y cuchillo, de lavarnos las manos correctamente… e infinidad de otras reglas, algunas más prácticas que otras y de resultados dispares.  

También en el mundo emocional hemos ido aprendiendo reglas de juego, hemos aprendido a discernir la ternura de lo amable, el enfado de la ira, el amor de la pasión… en definitiva hemos ido adquiriendo un backgraund basado en nuestra experiencia con los otros, con nuestros progenitores, familiares y amigos. Este backgraund, único y particular responde a una serie de normas, existen palabras concretas, gestos concretos y determinados contextos que activan en nosotros nuestra respuesta automática, aquella que nos ha permitido sobrevivir hasta el momento.  

Son multitud las frases que nos acompañan de nuestra infancia, que son parte de nuestra estructura caracterial y conforman parte de nuestro comportamiento y actitud actual ante diferentes situaciones. Quizás algunas os puedan sonar:  

No hay que dejar nada en el plato.  

Si te han regañado en el cole es porque algo habrás hecho. 

No te fíes de los desconocidos.  

Si no tienes nada interesante que decir mejor no digas nada.  

Pórtate como una persona decente. 

Siempre se puede hacer un poco más.  

Mira fulanito como sí que sabe. 

Esfuérzate más.  

¿Cuáles son las tuyas? Qué frases activan en ti un particular modus operandi. ¿Qué palabras, en qué tono… activan una respuesta fraguada en tu infancia o en relaciones poco saludables?  

¿Cómo salgo de esta situación? Pues bien, estas reglas incansables que exigen una obediencia férrea, cabe aprender a relativizarlas primero, desobedecerlas después y substituirlas finalmente.   

En primer lugar, debemos hacer un ejercicio de detección y reconocimiento de estas reglas. Puede que sean fruto de la relación con tus padres, de la relación con tu pareja, con tus hijos, con amistades… pero todas ellas se caracterizan por “activarse sin tenerte en cuenta”. El trabajo consiste en transformar estas reglas de sentencias a guías útiles, más allá de la exigencia y la culpabilidad.  

Todas las reglas se pueden transformar en frases amables que nos tengan en cuenta y que realmente sean útiles para nuestra vida emocional. Esta transformación nos permitirá abrir nuevas posibilidades de relaciones más sanas con nosotros mismos y con los demás.  

No hay que dejar nada en el plato – Puedo reservar la comida para otra ocasión y respetara mi apetito.  

Si te han regañado en el cole es porque algo habrás hecho. – A veces la otra persona puede tener un mal día, no siempre uno es la causa del enfado del otro.  

No te fíes de los desconocidos. – Antes de conocer a mis mejores amigos eran desconocidos para mí, es interesante conocer gente nueva.  

Si no tienes nada interesante que decir mejor no digas nada. – Todo lo que decimos no tiene por qué tener siempre una utilidad o ser interesante y lo que puede ser interesante para uno igual no lo es para otro.  

Pórtate como una persona decente. – Actuaré en base a mis valores más que en lo que piensen los demás, siendo honesto conmigo mismo.  

Siempre se puede hacer un poco más. – Respetaré mis ritmos.  

Mira fulanito como sí que sabe.  – No hace falta compararse con nadie.  

Esfuérzate más. Si el esfuerzo va contra tus propias prioridades y sistema de valores no tiene sentido.  

Así pues, quizás sean frases, palabras o gestos, pero tiene una potente raíz emocional que activa una respuesta automática, la psicoterapia nos puede ayudar a detectarlas y ponerles coto, así como a transformarlas, pero también uno mismo puede trabajar y empeñarse en transformar esta realidad a través de su trabajo personal.  

Destacada

Caricias en tiempo de COVID


Estos tiempos de pandemia está cambiando nuestra forma de relacionarnos. No se trata de nada que no fuera característico de nosotros mismos en otras circunstancias, lo único que ocurre es que en esta ocasión se manifiesta de una forma mucho más evidente. Toda tendencia aislacionista y evitativa se acentuará un poquito más. Algunos estarán satisfechos con esta distancia social. No tener que saludar al vecino para algunos será una bendición. Pero la situación viene con trampa. Quizás la distancia social contribuya de alguna forma a reforzar algunas particularidades de nuestra personalidad que fuera necesario revisar independientemente de los tiempos en que vivimos.

La pandemia nos distancia físicamente por cuestiones obvias de salud pública, pero debemos comprender que no todas las caricias que nos damos son físicas. Spitz un psiquiatra poco conocido demostró allá por 1953 que la deprivación afectiva en l@s niñ@s influía en su posterior desarrollo psíquico. Así pues quedó demostrado la importancia de las caricias. Spitz también nos habla de la sonrisa como  el primer reconocimiento social que hacemos los humanos del cuidador principal y a partir de ese momento ( a los tres meses de vida aproximadamente) el mundo queda dividido en dos: el niñ@ y la madre (dentro y fuera). Supone la aparición de la alteridad y el embrión del campo social. Ahora con las mascarillas también nos hemos privado de las sonrisas, aunque nos queda la risa y el tono de voz con el que nos dirigimos a los otros, indicios que estamos cómodos con la otra persona que tenemos enfrente.

Así pues, ¿Qué son las caricias?, las podríamos considerar como nos diría Berne, unidades de reconocimiento de la persona y su valía. Nadie puede sobrevivir y sobrellevar la vida sin caricias. Todos tenemos hambre de caricias, entendidas como psicológicas que recibimos o que nos damos.

Durante esta pandemia no las podemos olvidar. Es más estaría bien contribuir a ellas, ser militantes de caricias y aprovechar cualquier momento para hacer bandera de ellas hacia quien tengas enfrente. No nos valen las leyes de escasez de carias que dicen:

1. No des las caricias positivas que corresponde, pensando que:

. La gente que recibe elogios se hecha a perder

. Que cumpla con su obligación que para eso le pagan

. Si ella ya sabe que la quiero, para que se lo voy a decir

. Todos los padres quieren a los hijos, no hace falta estar siempre repitiéndolo. Eso puede hacer dudar.

. Dar caricias a personas del mismo sexo es de homosexuales

. Cuanto más elogies mas te pedirán

. No se van a forzar más si los felicitamos

. Hay otras cosas más importantes que estar diciendo tonterías

. Pueden pensar mal de nosotros

2. No aceptes las caricias positivas que merezcas, pensando….

. Es de vanidosos o es falsa modestia

. Van a pensar que estoy creído

. Algo querrá cuando viene con estas

. Van a pensar que soy un “blandengue”

. Dependería cada vez más de los demás

. Si alguien te alaba piensa mal

. Debe de ser falso

. No me las merezco

. A buena hora; tendría que haberse acordado antes

3. No pidas las caricias positivas que necesites, pensando….

. Sólo valen si son espontáneas; tienen que salir de él/ella

. Si realmente me quisiera sabría lo que necesito

. Va a pensar que busco sexo

. Yo no me rebajo a pedirle. Hasta ahí podríamos llegar

. Se reiría de mí

. Lo podría usar como un arma contra mí

. Tengo que ser fuerte y no depender de nadie

. Es inútil; ni siquiera me escucharía

4. No te des las caricias positivas a ti mismo

. Eso es ser narcisista

. Es falsa modestia o vanidad

. Luego te dormirías en los laureles

. Pensaran que estoy creído

. Es masturbación mental

. Pensaran que me creo superior

5. No rechaces las caricias negativas destructoras, pensando….

. Si te critican es por tu bien

. Algo habrás hecho para merecerlo

. La letra con sangre entra

. Quien bien te quiere te hará sufrir

. Sólo es por tu bien

. Te pegó por lo mucho que te quiere

. Te preparan mejor para la vida

De lo que se trata es de todo lo contrario, de dar caricias, abundantes caricias positivas cuando corresponda, aceptar las caricias positivas que mereces, pedir las caricias positivas que necesitas, darte caricias positivas a ti mismo y por supuesto no aceptar caricias negativas destructoras.

Para conocerlas mejor tendremos en cuenta que existes diferentes tipos de caricias, que clasificaremos según sean VERBALES o NO VERBALES, por como no hacen sentir, POSIVAS O NEGATIVAS, según a lo que den valor CONDICIONALES O INCONDICIONALES

LAS VERBALES son todas aquellas que se manifiestan de forma verbal, sea un saludo de buenos días o buenas tardes, una burla, un ere importante para mí, muy bien hecho, estoy orgulloso de ti, me encanta ….

LAS NO VERBALES pueden ser FÍSICAS, como el reconocimiento del otro a través de una encajada de manos, un abrazo, un beso, un masaje o también un puñetazo, un golpe, un tortazo. Pueden ser también SIMBÓLICAS, ceder el paso a un anciano, una sorpresa, un regalo, una felicitación, un mensaje matutino en la pizarra de la cocina…. Y también pueden ser CON GESTOS, sonrisas, expresiones faciales de enfado, de agrado, de aprobación….

POR COMO NOS HACEN SENTIR, tenemos las POSITIVAS, aquellas que al recibirlas te sientes bien, y la NEGATIVAS, que al recibirlas te sientes mal, bien simple, sin olvidar las APARENTEMENTE POSTIVIAS, del estilo “Lástima que seas tan burrico porque mira que eres buena persona”

Y finalmente tenemos aquellas caricias según a lo que dan valor, POSITIVAS CONDICIONALES, como una aprobación por un trabajo bien hecho o en su defecto desaprobación o POSITIVAS INCONDICIONALES, donde no importa lo que hagas porque van dirigidas a tu ser, sin condiciones seria la aceptación o en su defecto el rechazo.

Así que aquí estamos, en medio de una pandemia y pudiendo decidir como queremos relacionarnos con los demás a pesar de los pesares. En mi opinión la salud esta muy ligada a las caricias positivas y en este sentido deberíamos hacernos militantes activos de caricias positivas por doquier, disculpad si lo encontráis cómico, era mi intención, sacar la primera sonrisa.

Psicoterapia centrada en la persona


Mi obsesión por las redes. Patologías 2.0


El Dilema de las redes es un documental de Netflix muy recomendable, donde se vislumbran importantes consecuencias del uso de las redes sociales. No desvelaré el argumento y planteamientos del documental al que os invito a ver efusivamente. De lo que si os hablaré es de algunos aspectos psicológicos que hacen que las redes se conviertan en poderosas herramientas para sostener que el único producto sea uno mismo. Uno se convierte en producto de las grandes corporaciones cuando ofrece libremente todo tipo de información personal sobre su vida, sus relaciones, sus hábitos de consumo, su uso del tiempo, sus recorridos habituales, sus consultas e intereses en las redes…. Así uno se configura como un perfil que puede ser codiciado por todo tipo de empresas cuyo objetivo es vender su producto con el mayor acierto posible en cuanto a su público diana. Por esta razón, las grandes corporaciones de internet tienen un objetivo claro, mantenerte el mayor tiempo posible conectado a las redes, esta es su única prioridad, que te mantengas conecatad@, que actives likes, corazoncitos y vistos una y otra vez y repetidamente a lo largo del día, de los días. Todas las redes tienen como prioridad estimular tu conexión, seguramente no era que te hicieras adicto a las redes pero resulta que cada vez más se constatan problemas relacionados con la excesiva conectividad, al tiempo que secciones de de investigación y desarrollo de las grandes corporaciones dedican tiempo, dinero y esfuerzo en motivar la manera de mantenerte conecatd@.

TecnopatologíaCaracterísticas 
Nomofobia:Aparece cuando la tranquilidad y el bienestar depende de llevar siempre el móvil encima. La sufre el 50% de los usuarios y se agudiza cuando se olvida el móvil en casa, se agota la batería y no se tiene el cargador a mano, se queda sin cobertura… 
Apnea delWhatsAppEs propia de quienes necesitan comprobar compulsivamente su móvil para ver si alguien se ha puesto en contacto (miran y comprueban aunque no haya ningún mensaje, pero vuelven a leer lo ya recibido para interpretar si está en línea, por qué no ha contestado…) esto genera estrés, ansiedad y un estado de intenso nerviosismo. 
Síndrome del mensaje imaginario.Estar todo el día pendiente del móvil hace que lleguen a pensar que lo oyen o lo sienten vibrar, aunque no sea cierto. Entonces aparece el gobio por saber qué es lo que está sucediendo. 
Síndrome FOMO(Fear of missing out). Es el miedo a perderse algo de lo que pueda estar pasando en sus grupos o redes. Sufren una gran ansiedad y angustia al pensar que no puedan concectarse cuando a ellos les gustaría.  
Depresión deFacebookEstado de ansiedad, inseguridad y depresión al ver que otros perfiles tienen fotos mejores y presumen de amigos estupendos. Esto va unido al narcisismo digital: que es la necesidad constante de hacerse selfies para que los demás puedan ver los momentos vividos y así admirarlos y darles un «me gusta».  
TecnointerferenciaEn la comida, durante los juegos, en los estudios, la entrada constante de actividad en los dispositivos supone que toda su actividad se ve interrumpida por la entrada de mensajes. 
Aislamiento socialEstar pendiente de los amigos virtuales, de los grupos, etc, aisla a la persona socialmente, porque pierde el interés por el juego con amigos reales y no sale de la habitación. 
Confusión de la vida virtual con la vida real.Llegan a pensar que el mundo virtual es parte de su mundo llegando confundir uno y otro, desconfigurándose los conceptos.  
 Tabla 1: Principales Tecnopatologías
https://www.gestiopolis.com/tecnopatologias-transtornos-asociados-al-uso-de-la-tecnologia/

Entonces la pregunta es si uno actualmente esta padeciendo alguna de estas patologías que podrían llegar a cronificarse y afectar nuestras relaciones personales y nuestros hábitos de vida. Cabe estar atento, y aprender a desconectar de las nuevas tecnologías. Aplicarse dietas diarias y ayunos frecuentes de tecnologías. Aprender a gestionar esta realidad que poco a poco invade nuestras vidas.

ALGUNAS REFERENCIAS

La mente es maravillosa. (2018, Marzo, 23) Tecnopatologías o enfermedades 2.0. En la mente es maravillosa. Párr. 1. Recuperado (Enero 2021 de https://lamenteesmaravillosa.com/tecnopatologias-o-enfermedades-2-0-1a-parte/ )

Elle HEARTS España. (20, Marzo, 31) Tecnopatologías, las enfermedades 2.0. En Elle HEARTS España. Párr. 10. Recuperado (Enero 2021 de https://www.elle.com/es/belleza/saludfitness/a18720604/tecnopatologias-enfermedades-por-nuevas-tecnologias/ )

Chance. (2017, Julio, 16). Las Tecnopatías, las enfermedades de la era digital y como combatirlas. En Chance. Párr. 2. Recuperado (Enero 2021 de https://www.europapress.es/chance/tendencias/noticia-tecnopatias-enfermedadesera-digital-combatirlas-20170716075939.html )

Sumak Kawsay – El Buen Vivir


Cuando la pandemia poco a poco va carcomiendo los principios básicos del sistema de bienestar, afectando de manera notoria el sistema de salud, el sistema educativo, el trabajo… uno al verse afectado se plantea de nuevo, porque en pocos años ya llevamos algunas crisis, ¿Qué está pasando? ¿Cómo estamos viviendo en este planeta? ¿Qué podemos hacer?

Son tiempos para plantearse el “Buen vivir” o Sumak Kawasay, un concepto que viene de Latinoamérica para ampliar nuestras mirada al mundo. El Buen Vivir es sin duda salud, psicológica, individual y colectiva, salud de nuestro planeta.

Sumak Kawasay vendría a ser la satisfacción de las necesidades, la consecución de una calidad de vida y muerte digna, el amar y ser amado, el florecimiento saludable de todos y todas, en paz y armonía con la naturaleza y la prolongación indefinida de las culturas humanas. El Buen Vivir supone tener tiempo libre para la contemplación y la emancipación, y que las libertades, oportunidades, capacidades y potencialidades reales de los individuos se amplíen y florezcan de modo que permitan lograr simultáneamente aquello que la sociedad, los territorios, las diversas identidades colectivas y cada uno -visto como un ser humano universal y particular a la vez- valora como objetivo de vida deseable (tanto material como subjetivamente y sin producir ningún tipo de dominación a un otro)”

Enrique Dussel (Filosofo)

Así pues el Buen Vivir, parte de una mirada armoniosa entre las personas, las culturas y los territorios y para ello establece algunos principios básicos, algunas prioridades, apuntadas en la pirámide de la fotografía.

Cabe priorizar la vida, el vivir bien es buscar la vivencia en comunidad, donde todos los integrantes se preocupan por todos, apostando por una vida más sencilla en armonía con la naturaleza y la vida, con el objetivo de salvar el planeta, de no perjudicarlo.

Llegar a acuerdos en consenso. Vivir Bien es buscar el consenso entre todos, lo que implica que aunque las personas tengan diferencias, al momento de dialogar se llegue a un punto neutral en el que todas coincidan y no se provoquen conflictos.

Respetar las diferencias. 
Vivir Bien es respetar al otro, saber escuchar a todo el que desee hablar, sin discriminación o algún tipo de sometimiento. Se postula el respeto, ya que aunque cada cultura o región tiene una forma diferente de pensar, para vivir bien y en armonía es necesario respetar esas diferencias.

Vivir en complementariedad. Vivir Bien es priorizar la complementariedad, que postula que todos los seres que viven en el planeta se complementan unos con otros.

Equilibrio con la naturaleza. 
Vivir Bien es llevar una vida de equilibrio con todos los seres dentro de una comunidad.

Defender la identidad. Vivir Bien es valorar y recuperar la identidad. Dentro del nuevo modelo, la identidad de los pueblos es mucho más importante que la dignidad. La dignidad de las personas esta circunscrita en el si de la comunidad.

Aceptar las diferencias. Vivir Bien es respetar las semejanzas y diferencias entre los seres que viven en el mismo planeta. Este planteamiento se traduce en que los seres semejantes o diferentes jamás deben lastimarse.

Saber comer. Vivir Bien es saber alimentarse, saber combinar las comidas adecuadas a partir de las estaciones del año (alimentos según la época). Alimentarse bien garantiza la salud.

Saber danzar. Vivir Bien es saber danzar, no simplemente saber bailar. La danza se relaciona con algunos hechos concretos como la cosecha o la siembra.

Saber trabajar. Vivir Bien es considerar el trabajo como fiesta. “El trabajo es felicidad”. Es una forma de crecimiento.

Reincorporar la agricultura. Vivir Bien es reincorporar la agricultura a las comunidades.

Saber comunicarse. Vivir Bien es saber comunicarse. El diálogo es el resultado de la buena comunicación.

Proteger las semillas. Vivir Bien es proteger y guardar las semillas para que en un futuro se evite el uso de productos transgénicos.

Respetar a la mujer. 
Vivir Bien es respetar a la mujer, porque ella representa a la Pachamama, que es la Madre Tierra poseedora de dar vida y cuidar a todos sus frutos. Por estas razones, dentro de las comunidades, la mujer es valorada y está presente en todas las actividades orientadas a la vida, la crianza, la educación y la revitalización de la cultura. Los pobladores de las comunidades indígenas valoran a la mujer como base de la organización social, porque transmiten a sus hijos los saberes de su cultura.

Aprovechar el agua. Vivir Bien es distribuir racionalmente el agua y aprovecharla de manera correcta.

Escuchar a los mayores. Vivir Bien es leer las arrugas de los abuelos para poder retomar el camino.

No te rindas


No te rindas

Mario Benedetti


No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas, quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.
Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo nuevo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estás sola, porque yo te quiero.

La caricia del reconocimiento


“Reconocer lo que otra persona ha hecho con su tiempo, energía y entrega es un acto valioso de manifestación que no tiene precio”

Uno puede reconocer al otro por lo que hace o dice. Porque sus palabras resuenan en nosotros. Porque su actos son referencia para nosotros mismos. Verlo y manifestárselo a través de agradecimiento y/o apoyo es un acto que contribuye a sanar y construir un modelo de persona amable, feliz y cooperativa. No estoy hablando por supuesto de un click en un corazoncito o un “me gusta” en alguna plataforma web, no, me estoy refiriendo a una manifestación personal, crítica y constructiva, y por lo tanto elaborada. Y cuando me refiero a elaborada me refiero a que uno toma consciencia del significado del acto del otro, me refiero a que empatiza con el otro y detecta los valores subyacentes en sus actos. Esta es una forma de reconocimiento. Pero hay más, una que no se refiere a lo que uno hace, a su producción creativa, tenga esta la forma productiva que tenga (palabra, gestos o material). En este caso hago referencia al mero hecho de existir, el reconocimiento de la propia existencia del otro más allá de cualquier acto. Esta es sin duda el mayor de los reconocimientos, todos y todas hemos sentido este tipo de reconocimiento en una etapa preverbal, donde recibíamos el amor y afecto de nuestros progenitores por el mero hecho de haber nacido, no teníamos que demostrar nada, sólo estábamos vivos.

Este tipo de reconocimiento de carácter incondicional se va perdiendo con el tiempo en una sociedad que valora mucho más lo que haces que lo que eres, donde la producción es más importante que quien lo produce. Un mundo que ha separado el acto, del corazón y la inteligencia. Separar el acto de la inteligencia emocional es entrar en un mundo acrítico, caótico y cada vez más incomprensible.

Nuestro esfuerzo está pues en aprender a tejer esos vínculos entre el acto (verbal o material) y la inteligencia emocional, de aquí surge el reconocimiento del otro pero también de uno mismo. La construcción de un “yo” y un “tu”, un “nosotros” y un “vosotros” vinculados a través de esta estrecha relación entre el acto y la inteligencia emocional. Darnos cuenta y manifestarlo es nuestra aportación personal. Un trabajo gratificante que merece de su tiempo y su espacio reflexivo.

Los pasos tienen que ver con:

1-Activar nuestros sentidos ponerlos a disposición nuestra y del otro. (Estar presentes)

2-Recoger toda la información manifiesta.(Estar presentes)

3-Procesarla, tomar consciencia, darnos cuenta (Meditar)

4-Responder en consecuencia con nuestros propios recursos emocionales. (Reconocer)

Infants confinats. Què i com li explico?


El COVID-19 genera molts dubtes, sort de la ciència que ha anat desvetllant a què ens enfrontem, el mètode d’assaig i error propi de la ciència fa avançar i progressar descobriments per arribar finalment a sistemes eficients i eficaços per actuar sobre les malalties, més enllà del mal ús de les informacions, tot sovint interessat. Mentres tant la vida segueix i la pandèmia es transforma i converteix en importants dificultats socials, econòmiques i psicoemocionals per a molta gent, una mena de bomba de rellotgeria a que les nostres societats han de fer front trobant punts d’acord que permetin amortigua la dura realitat a la que ens enfrontem.

Paral·lament a tota aquesta dura realitat els col·lectius més vulnerables són els que més pateixen. Entre ells, i als que en aquest article vull fer referència estan els infants.

Els pares i mares poden sentir-se estressats, ansiosos i desconcertats davant tots els missatges que arriben avui en dia a través de les xarxes socials en relació a la COVID-19. En aquest sentit, és important rebre informació fidedigne de professionals de proximitat o institucions de solvència contrastada. Naturalment, això ens pot ajudar una mica. però la realitat s’imposa i possiblement no apaivagarà moltes les nostres inquietuds. A més a més, els canvis en les nostres rutines diàries, com anar a fer el cafè amb un amic, prendre alguna cosa, demanar una visita al metge, fer un tràmit a l’administració, visitar un familiar… o tantes altres, s’estan veient afectades, podent contribuir a generar aïllament, incertesa i d’altres simptomatologies de caràcter ansiós-depressiu.

Tota aquesta situació no és aliena als infants. Aquests són capaços de percebre que hi ha coses que no van bé i també detectar el nostres estats d’ànim, tot incidint que no tenim el control de la situació, que no sabem ben bé què és el que em de fer. Per tot això s’imposa traslladar una informació als nostres infants de manera sincera i precisa sobre la malaltia, també comunicant els nostres propis dubtes al respecte. Caldrà doncs, adaptar la informació a la seva comprensió i molt especialment a les seves preguntes i neguits, sense avançar-nos amb explicacions que no ens demanen. Si existeix algun moment de trobada tranquil·la i sincera, aquell sens dubte serà el millor i deixarem que seves pròpies qüestions guiïn d’alguna manera les nostres respostes, ni més ni menys. A més, estarà bé comunicar-lis que exposar el que van sentint sempre va bé, i que trobaran en els pares i mares algú amb qui compartir i aclarir qualsevol dubte o neguit.

Parlarem amb ells de tots els aspectes que tenen a veure amb la prevenció i les mesures que s’apliquen per que el COVID-19 no s’escampi, totes les mesures higièniques i preventives, treballant així també la seva responsabilitat individual i col·lectiva. No es tracta en cap moment d’inferir cap mena de por als infants, tot el contrari, fer-los partícips de la solució, amb l’aprenentatge de conductes que poden afavorir la millora de la salut individual i col·lectiva de tot el seu entorn sociocomunitari. Malauradament els infants són els que menys han contribuït a aquesta crisi però un dels col·lectius més afectats, a curt, mig i llarg termini.

Així doncs, com a pares i mares mantindrem la calma i mirarem de mostrar-nos esperançats en que la situació millorarà, tot i els dubtes que puguem tenir. D’altra banda, contribuirem a una certa rutina familiar, àpats, jocs, tasques, dormir.. estructures que permeten als infants sentir-se segurs permetent la predicció del que vindrà i un cert control de les situacions.

I si algú és infectat pel virus. Doncs molta calma. Sobretot no fer judici de valor al respecte, no buscar culpables. Explicarem de nou les necessàries mesures de prevenció, el necessari aïllament a través d’una quarantena, on els infants es quedaran a casa i no es mouran per llocs concorreguts. No podran anar a veure gent però si que mirarem que no perdin el seu contacte amb familiars i amics sempre que sigui possible a través de les TIC. Caldrà també recordar als infants que si enmalalteixen sempre hi haurà algú que els cuidarà, que vigilarà el seu estat de salut i l’acompanyarà en aquest procés. Per aquest motiu també els cuidadors principals han de cuidar-se amb una alimentació correcte, un son reparador, una mica d’activitat física i tot allò que contribueixi a la seva salut.

El Conte de la Rosa igual us pot ser útil per acompanyar els infants.

I ara què?


I ara res. Tot continua com ho vàrem deixar. Si efectivament, les coses han canviat però no tant com per dir que tot és diferent. El coronavirus ha posat en evidència les mancances del sistema i les mancances personals, però es que abans ja hi eren. Ha posat sobre la taula el que ja sabíem, existeixen diferències importants en la nostra societat que generen importants perjudicis a diferents col·lectius. Especialment els infants i les persones més grans, però també persones amb malalties cròniques, persones amb habitatges precaris, amb sous precaris, amb treballs precaris, persones amb discapacitat. No cal que els hi posem nom. Tothom coneix com s’anomen, Maria, Joana, Pep… veïns i veïnes de casa nostra. Em ressona una i altra vegada allò de “tot canvia perquè tot resti igual”, quina llàstima !! Però en realitat quina oportunitat ! Oportunitat perquè si realment tot plegat és així, és això, només queda un camí, la transformació personal.  

No ens enganyem, la societat on vivim és un reflex fidedigne de nosaltres mateixos. Tot el que traspassa la barrera de lo privat i mirem astorats als mitjans de comunicació, no és res que abans no hagi estat gestat en l’àmbit relacional privat, on individualment ens hem relacionat.  Es aquí on hem de traslladar la nostra mirada. Com ens estem relacionant amb els altres, amb el medi, amb nosaltres mateixos? De la resposta que en surti també en sortirà un model o altre de societat. Cosa que em recorda el conte de Bucay, on un infant demanava reiteradament al seu pare de jugar una estona. El pare mirava de trobar excuses i allargar el moment perquè la feina… la feina… fins que se li va acudir que una manera dilatar el temps de la trobada, fins al punt que l’infant és desdis del seu objectiu, seria que aquest muntés un puzle. Així que el pare, va trobar una revista de la que va retallar una fulla on hi havia dibuixat el mapa polític del món, la va tallar a trossos i va demanar al seu fill que quan el tingues muntat el mapa retallat ara en mil bocis jugarien. Naturalment el pare no s’imaginava que el seu fill pogués fer-ho i que segurament desistiria i abandonaria. No va ser així, perquè l’infant es va adonar que a l’altra cara del full hi havia una persona. Va muntar la persona i el mapa es va muntar sol.   

Desenmascarando la felicidad


Ahora que el coronavirus está desenmascarando las debilidades de nuestra sociedad y por ende, también la dictadura de la felicidad que se había impuesto como norma (no hay más que pasearse por la redes sociales para observar que de todas ellas emana una felicidad sin igual). Pero en estos momento, parece que la felicidad, narrativamente construida por los postulados neoliberales, en los que cada uno de nosotros éramos los responsables de nuestra felicidad y por lo tanto, estábamos obligados a ser felices y de no ser así, debíamos sentirnos culpables por no sobreponernos a las dificultades. La riqueza y la pobreza, el éxito o el fracaso, la salud y la enfermedad sólo respondían a nuestros actos.

Pero esta visión olvida o enmascara algo, intenta hacernos creer y por lo tano nos desempodera colectivamente. Intenta implantar la idea que no hay problemas sociales estructurales sino deficiencias psicológicas individuales.

Si bien es cierto que cada un@ de nosotr@s hace su particular proceso de crecimiento personal, este no puede construirse al margen de los lazos colectivos. Como seres relacionales, la felicidad sea cómo sea que un@ la defina, tiene profundas raíces colectivas.

De la crisis del coronavirus deberíamos posibilitar que las emociones como la ira, la tristeza, la melancolía, el enfado, la angustia todas ellas vilipendiadas por la dictadura de la felicidad neoliberal, se conviertan en activadoras del cambio social i personal. Bien canalizadas cumplirán con la función de empoderarnos si somos capaces de no dejarnos arrastrar por su cara más cruda.

 

%d bloggers like this: